Dormir en pareja: cuando la independencia de lechos marca la diferencia

Dormir en pareja es una experiencia compartida que puede ser tan reconfortante como desafiante. Cada persona tiene su forma de dormir, su ritmo, su postura y sus propias necesidades de descanso. Y cuando dos maneras de dormir se encuentran en la misma cama, las dificultades de lograr un descanso reparador aumentan, y más si esas maneras de dormir chocan especialmente.
Afortunadamente, hoy en día ya no es necesario invertir en adquirir dos camas individuales con sus respectivas bases y colchones que aumentan el coste del descanso. Existen soluciones que permiten dormir juntos sin renunciar al descanso individual, y una de las más valoradas es la independencia de lechos en los colchones.
En qué consiste exactamente en la independencia lechos
Esta característica tan interesante de algunos colchones evita que los movimientos de una persona se transmitan a la otra. Esto significa que, aunque una de las personas se mueva mucho por la noche, se levante o cambie de postura, la otra apenas lo nota.
Y ya no hablamos únicamente de sus movimientos al dormir. Factores como la diferencia entre el peso o estatura de cada individuo y los horarios de descanso debido al trabajo también causan conflicto en el descanso del otro.
La independencia de lechos se presenta como una solución donde ambos integrantes de la pareja pueden dormir de forma más profunda, mejorando considerablemente su calidad de descanso.
Tamaños recomendados para parejas
Además del tipo de colchón, el tamaño también influye en el descanso compartido.
Ventajas de la independencia de lechos frente a dos camas
En definitiva, dormir en pareja no debería implicar dormir peor. Es posible dormir con tu pareja sin que las maneras de dormir alteren un sueño reparador. A la hora de elegir colchón, tened en cuenta un punto medio entre las necesidades de ambos.
En Durmia Confort, encontrarás un amplio abanico de colchones que cuentan con independencia de lechos. Porque dormir juntos y descansar bien ya no son conceptos opuestos.


