Colchones para personas calurosas, las características que debes buscar

Dormir con calor puede convertir una noche de descanso en una sucesión de vueltas en la cama, ventanas abiertas y despertares. Y aunque no vamos a negar que la temperatura de la habitación tiene mucho que ver, y el aire acondicionado cuenta mucho, el propio colchón también puede influir en la sensación térmica durante la noche.

La capacidad de transpirabilidad en un colchón es importante, pero también los materiales, estructura y tejidos que lo conforman. En esta ocasión, te explicamos qué características hacen que un colchón sea más apto para personas calurosas y cómo puedes encontrar el más adecuado.

¿Por qué algunos colchones dan más sensación de calor?

Primero, debemos responder a esta pregunta para entender mejor qué pasa cuando estamos dormidos. Nuestro cuerpo genera calor y humedad y, al estar varias horas en contacto con el colchón, parte de ese calor queda retenido en las capas que tenemos debajo.

La sensación térmica puede depender de diferentes factores:

  • Materiales utilizados en el núcleo y las capas de confort

  • La estructura interior, que afecta a la circulación del aire

  • El acolchado y las capas superiores, que determinan cuánto contacto existe entre el cuerpo y el colchón

  • La capacidad de gestionar la humedad

  • La ropa de cama y la temperatura de la habitación

Por tanto, tenemos que tener en cuenta más de una característica cuando buscamos un colchón para personas calurosas. Esta sensación térmica de la que hablábamos es consecuencia de cómo está construido el colchón en todo su conjunto.

Las características que debes buscar en un colchón

La transpirabilidad es una de las características más importantes. Como la propia palabra indica, un colchón transpirable permite que el aire circule por su interior y favorece la evacuación de la humedad.

Ante una mejor dispersión de la humedad, sobre todo si la persona suda mucho por la noche, contribuye a mantener un entorno de descanso más agradable. Lo importante es que el colchón no dificulte la circulación del aire.

La estructura interior de la cual está compuesta el colchón también tiene mucho que decir. Algunos sistemas permiten una circulación del aire más directa que otros, algo especialmente interesante cuando buscamos un colchón para dormir con menos sensación de calor.

Los colchones de muelles, por ejemplo, cuentan con una estructura interior que deja espacios entre sus elementos y favorece la ventilación. Esto no significa ni afirma de forma rotunda que cualquier colchón de muelles sea más fresco que un colchón con otro núcleo. Pero sí es una característica que conviene valorar cuando se comparan varias opciones.

Cada capa que forme parte del colchón es importante y afecta directamente a la sensación que tendremos al dormir, no solo el núcleo.

Un colchón puede tener una estructura muy transpirable y, sin embargo, incorporar varias capas que retengan más calor. Por eso, hay que comprobar la composición completa del colchón y no solo una característica aislada, sobre todo si se ve afectada por otra.

Algunos materiales, como el Tencel, destacan por su capacidad para gestionar la humedad y favorecer una sensación más confortable.

Calor y humedad suelen ir de la mano. Si durante la noche sudas con facilidad, es importante que el colchón permita evacuar adecuadamente esa humedad.

Una buena ventilación, además de contribuir a mantener unas condiciones más adecuadas durante el descanso y también ayuda a conservar el colchón en mejores condiciones con el paso del tiempo.

Esto nos lleva a una pregunta que escuchamos mucho de nuestros clientes cuando buscan un colchón.

¿Son los colchones de muelles más frescos que los de espuma?

Sin duda, una de las cuestiones más escuchadas por nuestros asesores cuando se busca un colchón que dé menos calor. Y como suele pasar, la respuesta no es un rotundo sí. Como ya hemos visto, el núcleo del colchón no es lo único que se ha de comparar a la hora de elegir un modelo u otro.

Es cierto que, de por sí, los muelles ofrecen una buena ventilación de aire gracias a la propia estructura del núcleo. Mientras que, en los modelos de espuma, la ventilación depende en gran medida del tipo de espuma, su estructura y las otras capas que conforman el colchón.

Por eso, nosotros siempre recomendamos comparar las capas si dos colchones tienen una tecnología concreta.

Colchones de muelles Colchones de espuma
Circulación del aire El espacio existente entre los muelles favorece la ventilación interior. Depende del tipo y la estructura de la espuma. Las espumas de poro abierto suelen favorecer más la circulación del aire que las estructuras más compactas.
Retención de calor El núcleo suele facilitar la evacuación del calor, aunque las capas superiores también influyen. La viscoelástica tradicional puede retener más calor por su capacidad de adaptación y mayor contacto con el cuerpo. Las espumas HR de estructura abierta suelen ofrecer una ventilación diferente, mientras que otras espumas pueden comportarse de manera distinta según su composición.
Sensación al dormir Puede resultar más abierta y menos envolvente, dependiendo del acolchado. Las espumas suelen proporcionar mayor adaptación al cuerpo. En el caso de la viscoelástica, esta sensación envolvente puede hacer que algunas personas perciban más calor.
Qué conviene valorar Tipo de muelle, acolchados y materiales de las capas superiores. Tipo de espuma, estructura, densidad y materiales que la acompañan.

Hay que tener en cuenta que cuando hablamos de “colchones de espuma” estamos agrupando materiales con características bastante diferentes como lo son la viscoelástica, la espuma HR y el látex.

Otros factores que debes tener en cuenta

Para la gente que suda mucho, o zonas donde hace especial calor en verano, la transpirabilidad es la característica más importante, pero ¿qué hay de las demás? Hay algunas con las que se debe tener especial atención para que no solo reduzca el calor, sino que no te levantes con dolor de espalda.

La firmeza debe responder a las necesidades de descanso. Una baja firmeza puede aumentar la superficie de contacto con el cuerpo y provocar más sudoración.

La postura al dormir influye en cómo distribuimos nuestro peso y un buen colchón debe responder a tus necesidades de descanso en conjunto.

Si duermes en pareja, la sensación térmica puede ser diferente y las necesidades de cada uno también. Una buena forma de evitar esto es la independencia de lechos en colchones grandes.

Cómo elegir un colchón si eres una persona calurosa

Si tienes tendencia a pasar calor mientras duermes, esta lista puede ayudarte a comparar diferentes modelos antes de decidirte:

Antes de comprar, fíjate en:

  • La transpirabilidad del colchón.

  • El tipo de núcleo y cómo favorece la circulación del aire.

  • Los materiales de las capas de confort.

  • La capacidad para gestionar la humedad.

  • La sensación de firmeza y cuánto te envuelve el colchón.

  • Tus propias necesidades y postura al dormir.

  • Si compartes cama, la independencia de lechos.

La clave está en valorar todas estas características conjuntamente. No existe un único material que convierta automáticamente un colchón en fresco, ni una solución que funcione exactamente igual para todo el mundo.

Si eres una persona calurosa, prestar atención a la transpirabilidad, los materiales y el tejido del colchón puede suponer una diferencia importante en tu descanso. La clave está en valorar cómo está construido el conjunto. Descubre los colchones de Durmia Confort y encuentra el modelo que mejor se adapta a tus necesidades.

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